Levamos moitos anos sufrindo problemas co transporte escolar». La frase es de un responsable de la asociación de padres del colegio Conmeniño, de O Grove. Pero podría ser de un progenitor de cualquier otro centro. Porque las críticas hacia el sistema actual, el que permite combinar autobuses para que den servicio a varios centros diferentes, se registran en la práctica totalidad de los colegios e institutos de la localidad. El problema se agudizó en las últimas semanas, cuando los niños empezaron a llegar cinco minutos tarde de forma sistemática. Monbus reconoce que hay problemas porque los horarios están demasiado ajustados, pero asegura que ha hecho ajustes internos y que, desde hace quince días, la situación está solventada.
En el Conmeniño los escolares entran a las nueve menos cuarto de la mañana. Porque cuando quisieron implantar la jornada única tuvieron que tener en cuenta el transporte escolar y adaptar su horario. En el Valle-Inclán, en cambio, el horario es de 9.40 a 14.40 horas. Quieren cambiarlo y, de hecho, ya lo han solicitado oficialmente. Pero no pueden mientras se mantenga el actual sistema de transporte. En el primero de estos centros, «temos problemas porque moitas veces chegan tarde, o que retrasa ao resto do colexio». Y consideran que la responsable es Monbus, pues tienen comprobado que no utiliza tantos autobuses como debería para prestar el servicio. En el segundo no, su problema es el horario, «que fai imposible a conciliación», se quejan. El tercer colegio con transporte escolar es As Bizocas, que entra a las 8.40 horas. «Nosotros no tenemos quejas de que llegue tarde, pero es que nuestros autobuses son los primeros», explican los padres.
El problema es que, en medio, están los institutos. En Monte da Vila, por ejemplo, el retraso del transporte era una constante. Este curso la situación llegó a tal punto que se trasladaron las quejas a la consellería y Monbus. La empresa reconoce el problema, pero asegura que desde hace quince días se han realizado cambios internos y que esta situación está solventada. No están tan de acuerdo en el instituto de As Bizocas. «Tenemos quejas de todo tipo», explican en este centro. La primera se refiere a que los autobuses nunca pasan a su hora por las paradas. «O pasan antes de tiempo, dejando en tierra a alumnos que todavía no están allí porque no tienen que estar, o pasan con retraso y los estudiantes llegan tarde», se quejan. Por eso pidieron a la empresa un horario de cada una de las paradas. Aún están esperando la respuesta de la empresa.


